Molienda para espresso: la guía para acertar
La molienda es el único mando que ajustas a diario en el espresso. Qué finura necesitas, qué cambia al abrir o cerrar el molinillo, y cómo encontrar el punto cuando estrenas café o molinillo.

La molienda es el único mando que ajustas a diario en el espresso. Qué finura necesitas, qué cambia al abrir o cerrar el molinillo, y cómo encontrar el punto cuando estrenas café o molinillo.

Todo lo que necesitas para hacer espresso en casa: el equipo mínimo real, el proceso completo paso a paso, las cuatro variables que controlan el resultado y qué hacer cuando algo sale mal.

Si el café sale torcido, a chorros o salpicando, tienes canalización: el agua ha abierto un atajo por la pastilla. Se arregla en la preparación del café, no en el molinillo.

Hay dos acideces distintas en el espresso: la buena, que viene del café, y la agria, que viene de una extracción corta. Aprende a distinguirlas antes de corregir nada, porque el arreglo de una estropea la otra.

Si tu espresso sale sin crema, lo más probable es que el café no esté fresco. La crema depende sobre todo del CO₂ del tueste, no de lo bien que extraigas. Estas son las causas reales y por qué la crema no es el sello de calidad que crees.

Si tu espresso sale amargo, casi siempre es sobreextracción: el agua ha sacado del café más de lo que debía. Estas son las cuatro causas habituales, cómo distinguirlas por el sabor y cómo corregirlas cambiando una sola variable cada vez.